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El Gobierno desestimó la denuncia de Deme contra Jan De Nul y la privatización entra en su etapa final
El gobierno no le dio mayor entidad a la jugada de Deme que había denunciado a su competidora Jan de Nul por supuestos vínculos con China. Sin embargo, la acusación cayó en saco roto y los funcionarios de Vías Navegables informaron que no hubo impugnaciones formales y la licitación continúa a su etapa final.
De esta manera, la ofensiva de DEME, que había generado ruido en el tramo final de la licitación, quedó sin efecto. La empresa había advertido en declaraciones públicas sobre una supuesta vinculación de su competidora con capitales chinos, un punto sensible por las restricciones que estableció el pliego para impedir que se metan en el río Paraná empresas estatales.
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Pero la acusación no despertó las alarmas y el Ejecutivo optó por sostener el cronograma previsto. En los hechos, la denuncia no logró frenar ni condicionar la continuidad del proceso.
Luego de la salida de la brasileña DTA Engenharia, la licitación quedó en un mano a mano entre Deme y Jan De Nul, que compiten por quedarse con el dragado del Paraná en un contrato estratégico para el comercio exterior argentino.
Ante la acusación, inéditamente, Jan De Nul respondió con un comunicado conjunto con Servimagnus S.A., la compañía rechazó las acusaciones y las calificó como una “falacia mal intencionada” destinada a entorpecer la licitación.
En el descargo remarcaron que no mantienen actualmente relaciones comerciales ni contractuales con compañías controladas por Estados extranjeros. Al mismo tiempo, reconocieron que en el pasado existieron vínculos con firmas chinas, como el trabajo conjunto de Servimagnus con Shanghai Dredging Company, pero aclararon que esas relaciones ya no están vigentes.
En el sector señalan que este tipo de confrontación es inusual en el negocio del dragado, un mercado global donde las empresas suelen participar en consorcios o prestar servicios en proyectos con múltiples actores, incluidos operadores vinculados a Estados de diferentes ideologías.
Con el proceso ya en su fase técnica, ahora el foco estará puesto en la evaluación de los planes de trabajo, la capacidad operativa, el equipamiento y la logística que presentaron los oferentes. Ese análisis definirá cuál de las dos propuestas llega a la instancia final de adjudicación en una privatización clave para el gobierno argentino.
Esta nota fue publicada en el portal LaPolíticaOnline. Leer más

